Nombres vernáculos
Olivo silvestre.
Inglés: wild olive.
Familia
Oleáceas.
Porte
1 – 10 metros de altura.
Hábitat
Claros de bosque, sotos, laderas, roquedos, acantilados marinos. Cultivado en todo tipo de sustratos.
Es termófilo; resiste la sequedad y el calor, pero es sensible a heladas frecuentes e intensas.
Suele formar matorrales, acompañando a las encinas y en menor proporción, a los alcornoques y quejigos.
Altitud
Prefiere las zonas bajas, aunque en las sierras andaluzas llega a encontrarse hasta los 1.500 metros.
Distribución
Región mediterránea y ciertos enclaves atlánticos del SW de Europa. Casi toda la Península Ibérica y Baleares.
Identificación
Árbol perennifolio de tronco grueso, tortuoso, de base ancha y corteza gris y dura.
Ramas retorcidas, de extremos espinosos; copa redondeada y densa.
Las hojas son lanceoladas y perennes.
Flor muy pequeña, blanca y en racimos; con 4 sépalos muy pequeños, 4 pétalos blancos sobre los que se disponen 2 estambres.
Su fruto es la acebuchina, una drupa elipsoidea y poco carnosa con un hueso duro. Su color pasa del verde al violeta y negro al madurar en otoño e invierno.
Floración
En mayo o junio y los frutos maduran en otoño e invierno.
Usos
El fruto es comestible y de la variedad europaea, el olivo, se obtiene aceite.
Las hojas pueden ser utilizadas por la presencia del glucósido oleouropeína, que tiene propiedades hipoglucemiales y capacidad de disminuir la tensión sanguínea.
Su madera, muy dura y veteada, es muy apreciada para labores de artesanía.
Categoría de amenaza
Se encuentra incluida en la Lista Roja de la Flora Vascular de Andalucía.
Categoría LC Preocupación menor.



