Aún más pequeño, de 0.1 a 2 mm, este otro crustáceo endémico, se compone de dos valvas que al cerrarse cubren todo su cuerpo con un característico caparazón. Este organismo único del lago, se usa con frecuencia para estudiar contaminantes del sistema acuático debido a que proporciona evidencia de las condiciones climáticas del pasado, como variaciones en la temperatura, conductividad del agua y alteraciones hidrológicas.
Pertenece a los niveles inferiores de la cadena trófica y en consecuencia sirve de alimento para insectos y peces en sus etapas larvarias o formas adultas. Debido a su abundancia elevada en los sedimentos litorales del lago de Alchichica, puede considerarse un eslabón importante en la cadena trófica y, por lo tanto, en la transferencia de energía del sistema.
Es de destacar su capacidad para colonizar la zona profunda del lago al enfrentar situaciones adversas como falta de oxígeno y como alternativa ante un descenso del nivel del lago y perdida de la zona litoral donde se concentra la mayor actividad biológica del lago.

